MICHELIN Viajes

Inicio > > > > > Geografía Portugal y Madeira

¿Dónde dormir?

Ver los 1615 Hoteles Portugal y Madeira

Geografía

Aumentar el mapa

Geografía

Portugal es un pequeño país que sólo mide 88.944 km² (92.080 km² incluidos los archipiélagos atlánticos). Es cinco veces menor que España y su tamaño es comparable al de Austria o Hungría. Pero esta supuesta desventaja la compensan con creces sus hermosas vistas del océano Atlántico y su sorprendente variedad de paisajes. Por eso no le importa que España, su único vecino, ocupe el 85% de la Península Ibérica. Portugal es un rectángulo cuyo lado mayor mide 561 km y cuya anchura media es de 160 km. La longitud de sus costas, orientadas al oeste y al sur, supera ligeramente los 800 km. El río Tajo divide el territorio a la altura del centro y delimita dos regiones de fuertes contrastes: el norte, montañoso y accidentado, y el sur, prácticamente llano.


Relieve

Portugal se encuentra en la prolongación de la Meseta Castellana, en la que nacen tres grandes ríos (Tajo, Duero y Guadiana). Al norte del Duero, la meseta está constituida por montañas y valles estrechos y tortuosos que dificultan los desplazamientos. Las sierras de Nogueira (1.318 m) y de Marão (1.416 m) son las más importantes.

Entre el Duero y el Tajo la altitud disminuye, aunque la sierra da Estrela, que se alza en las Beiras, culmina a 1.991 m, la máxima altitud del país. Aproximadamente, el 95% de las tierras situadas a más de 400 m de altitud se extienden al norte del Tajo. Al sur de este último hay una gran meseta que desciende hacia el océano. El Algarve se distingue por su relieve más accidentado, formado por las modestas sierras de Monchique y de Caldeirão, que coinciden aproximademente con los límites del Alentejo.

El litoral es muy variado: largas playas de arena, calas, lagunas (Aveiro, Faro), acantilados y promontorios (Espichel, San Vicente). En los estuarios del Duero, el Tajo y el Sado se encuentran los tres puertos más importantes: Oporto, Lisboa y Setúbal. En toda la costa, el agua está bastante fría, salvo en la zona meridional del Algarve, porque la corriente del golfo no se aproxima a estas costas .


Regiones y paisajes

Portugal está dividido en cinco grandes regiones turísticas que coinciden con las fronteras de las antiguas provincias y que corresponden a entidades naturales

.

Oporto y el norte de Portugal

La región cuya capital es Porto está constituida por las antiguas provincias de Trás-os-Montes, Minho y Douro. La de Trás-os-Montes (“más allá de los montes”) posee altas montañas separadas por valles profundos. A los inviernos, largos y muy fríos, suceden primaveras breves y veranos tórridos, sobre todo en las zonas altas conocidas como Terra Fria. En esta última, el suelo es árido, y las casas, de aspecto austero, están construidas con granito gris de las montañas. Piaras de cerdos y corderos recorren estas tierras desoladas.

Al contrario que el Trás-os-Montes, la región del Minho es verde y está surcada por numerosos ríos. Debe su nombre al río Miño, que delimita al norte la frontera con Galicia. Aquí se encuentra, Guimarães, el núcleo de la nación, donde nació Alfonso Enríquez, el primer rey de Portugal.

Hacia el sur, en la prolongación de la costa, las provincias de Minho y Douro forman la Costa Verde, en la que se suceden colinas arboladas y valles cubiertos de viñedos que producen el famoso vinho verde. En el llamado vergel de Portugal soplan suaves vientos marinos que suavizan el clima.

El Minho del interior presenta un sorprendente contraste con esta exuberancia. En las montañas se encuentra el único parque nacional portugués, Peneda-Gerês, sobre el que planean las águilas y en el que habitan osos y lobos. El valle del Alto Douro, llamado Terra Quente, “Tierra Caliente”, está protegido de la humedad atlántica por la sierra do Marão y es una especie de invernadero donde las viñas que producen el oporto alcanzan su máximo esplendor en verano, en un asombroso entorno de montañas convertidas en bancales que descienden hasta el lecho del río.

Las Beiras

Las Beiras, “las orillas”, es la provincia central, comprendida entre el litoral atlántico y la frontera española, que se extiende de norte a sur entre el Duero y el Tajo. En esta variada región se encuentran las cumbres de la sierra da Estrela y la ría de Aveiro, en la desembocadura del Vouga. Es una zona de transición entre el norte, repleto de vegetación, y el sur, mucho más árido. Las Beiras abarcan tres provincias: Beira Alta, Beira Baixa y Beira Litoral. Las dos primeras son muy montañosas, mientras que la tercera desciende hasta tocar el mar. La sierra da Estrela, donde se encuentra la Torre, el punto más alto del Portugal continental (1.991 m), domina la región. Es una zona de pastos altos donde se crían ovejas, con cuya leche se elabora un queso excelente, que producen lana de primera calidad. Guarda, en el extremo noroeste de la Serra, es la ciudad más alta del país (1.039 m).

La Beira Alta se sitúa al norte de la sierra da Estrela y presenta una fisonomía atormentada donde sólo crecen bosques de pinos y los viñedos de la región del Dão. En la vertiente meridional, la Beira Baixa desciende hacia el Tajo y anuncia progresivamente la monotonía de las llanuras del Alentejo. El río Mondego, que nace en el macizo de la Estrela, fluye hacia la Beira Litoral y el océano. Por el camino baña Coímbra, famosa por su Universidad. Alrededor se yerguen la sierra da Lousã y la sierra do Buçaco, cubierta por un magnífico bosque de numerosas especies. Al norte, las aguas del Vouga forman una gran llanura cubierta de lagunas y arrozales y en la que subsisten algunas salinas. El clima es suave en la costa, pero se hace más extremo a medida que avanzamos hacia el este, en dirección a las montañas.

Lisboa y el valle del Tajo

Esta región está constituida por las antiguas provincias de Ribatejo y Estremadura. Se extiende desde el océano hasta el valle del Tajo e incluye, asimismo, la península de Setúbal y el estuario del Sado. La comarca de Ribatejo, que literalmente significa “ribera del Tajo”, forma una llanura que antiguamente fertilizaba el limo depositado por los desbordamientos del gran río. En las praderas se crían caballos y toros de lidia. De hecho, Santarém es la capital de la tauromaquia portuguesa.

Estremadura fue en el pasado el límite meridional de la reconquista cristiana, de ahí su nombre, que significa “extremo”. Es la región más poblada del país y a lo largo de su costa se suceden playas de arena y acantilados. Las pequeñas sierras de Sintra y da Arrábida, a orillas del mar y ambos lados del Tajo, están cubiertas de bosques. Y además, naturalmente, está Lisboa, edificada sobre siete colinas donde el río se ensancha para formar el llamado “mar de Paja”.

El Alentejo

Su nombre, Alem Tejo, significa “más allá del Tajo”. La región está limitada al norte por el Tajo, al sur por las sierras de Monchique y de Caldeirão, al oeste por el océano Atlántico y al este por Extremadura y Andalucía, tras la frontera que forma el río Guadiana. Representa la tercera parte de la superficie total de Portugal y es la región de mayor tamaño, aunque también la de menor densidad de población, con tan sólo 20 habitantes por km² (la del conjunto de Portugal es de 109 hab./km²). En el Alentejo abundan las grandes fincas agrícolas, conocidas como herdades, con granjas de gran tamaño, los llamados montes. Sus inmensas llanuras, suavemente onduladas hasta el infinito, forman olas verdes y doradas en las que destacan pueblos de una blancura deslumbrante, encalados periódicamente. En el manto de vegetación surge de vez en cuando una prominencia rocosa en cuya cumbre se alza un castillo, como los de Estremoz, Monsaraz y Marvão. El Alentejo, poblado de encinas, alcornoques y olivos, se halla verde en primavera, en verano dorado cuando el trigo está maduro y amarillento cuando el sol del estío abrasa; en los alrededores de Beja se registran las temperaturas más altas del país (40 °C). En invierno el Alentejo es marrón, del mismo color que su tierra.

El paisaje del este del Alentejo ha cam­­bia­­do recientemente como consecuencia de la construcción del embalse de A­­lqueva, creado en el río Guadiana, que con sus 250 km² es el mayor de Euro­­pa e irriga 110.000 ha de tierras. Aunque se realizó con fines agrícolas, es muy probable que en el futuro beneficie el turismo de la zona.

El Algarve

El topónimo Algarve es una evolución de la expresión árabe Al-Gharb-el-Andalus, es decir, “oeste de Andalucía”, una pequeña franja de tierra (150 km de longitud por 50 km de anchura) situada frente al Atlántico y respaldada por una barrera de montañas que la protege de los vientos del norte y crea un clima muy estable. Al este, el Guadiana delimita la frontera con Andalucía. Al oeste, la costa Vicentina comienza más allá del río Ceixe, cuya orilla derecha está en el Alentejo. Es de aspecto agreste y está constituida por una sucesión de inmensas y magníficas playas intercaladas entre escarpaduras hasta el cabo San Vicente, un impresionante promontorio considerado el fin del mundo en la Edad Media. Termina en Sagres, nombre evocador de grandes epopeyas marítimas.

La costa meridional está dividida entre el Barlovento, al oeste de Faro (cabo de Santa María, el punto más meridional del país), y el Sotavento al este. El primero presenta una costa de grandes acantilados; el segundo, que recibe los aluviones de varios ríos pequeños, es muy plano y está ribeteado por un cordón de islas que forman lagunas de contornos cambiantes.

En el interior, la sierra de Monchique tiene en Fóia su punto más alto (902 m). Antes de los grandes incendios de 2003, las montañas estaban cubiertas de frondosos bosques de pinos, alcornoques, castaños, plátanos, mimosas, madroños y rododendros.

A medida que descendemos hacia el mar, el Algarve se transforma en un vergel repleto de almendros, higueras, naranjos y pitas, además de una flora muy variada que acompaña al césped de las praderas de los numerosos campos de golf que han dado fama a esta zona eminentemente turística . Como suele ser habitual, esta industria también ha edificado en la zona algunas construcciones que no destacan precisamente por su atractivo.


Ríos

No hay ningún río de importancia que fluya exclusivamente por territorio portugués. El Minho (Miño; con 75 km en Portugal) delimita la frontera con Galicia y es navegable a partir de Valença do Minho.

El Douro (Duero; con 322 km en Portu­­gal) hace las veces de frontera oriental antes de adentrarse en una zona de viñedos. El mayor río portugués, con 200 km na­­vegables, es fundamental para la in­­dustria hidroeléctrica del país luso.

Las tres cuartas partes del curso del Tejo (Tajo; con 275 km en Portugal) son navegables. Delante de Lisboa se ensancha considerablemente hasta formar una especie de brazo de mar conocido como el “mar de Paja”.

En la bahía de Setúbal desemboca el Sado, que nace en Portugal.

El Guadiana (con 200 km en Portugal), a diferencia de los ríos anteriores, fluye de norte a sur y es navegable a partir de Mértola.

Las crecidas de los ríos portugueses se cuentan entre las más espectaculares de Europa; sus caudales pueden llegar a multiplicarse por 10 en el caso del Duero, por 22 en el del Tajo, por 30 en el del Guadiana y hasta por 100 en el del Sado.


Clima

En Portugal se distinguen tres grandes zonas climáticas: el noroeste atlántico, el noreste continental y el sur mediterráneo. La zona atlántica se extiende desde el oeste de las sierras del Miño hasta el oeste de la sierra da Estrela y engloba Coímbra y el norte de Estremadura. Como consecuencia del clima oceánico las lluvias son muy abundantes, con casi un metro cúbico de agua a lo largo del año. Por su parte, las variaciones térmicas son moderadas, sobre todo a lo largo de la costa.

La zona de influencia continental se sitúa al este de las sierras del Miño y da Estrela y corresponde a la provincia de Trás-os-Montes, al este de la Beira Alta y al norte de la Beira Baixa. Las diferencias de temperatura son notables, con inviernos fríos y frecuentes nevadas, y veranos muy calurosos, sobre todo en el valle alto del Duero.

Por encima de estas dos franjas se ex­­tiende la zona mediterránea, de veranos largos, calientes y secos; características que se acentúan progresivamente hacia el interior y hacia el sur.


Vegetación

Los bosques portugueses cubren una extensión de 3,2 millones de km2, es decir, el 36% del territorio y pertenecen a más de 600.000 propietarios. Son en parte consecuencia de la política forestal e industrial de los años cincuenta, que pretendió convertir al país en un gran productor de madera y de corcho. El objetivo se consiguió en el caso del corcho, puesto que Portugal es el primer productor con el 54% de la producción mundial. Desgraciadamente, toda esta riqueza está seriamente amenzada. Entre 2003 y 2006 ardieron más de 600.000 ha de bosques y casi todos los incendios se produjeron en zonas determinadas. Más de la mitad del país se vio afectada por este gran desastre.

Las principales especies son: en el litoral, pinos marítimos (30%), utilizados en la construcción, y eucaliptos (21%), productores de pasta de papel; al sur del Tajo y en el valle alto del Duero, los alcornoques y las encinas (22%) crecen en carrascales llamados charnecas junto a campos de lavanda, romero, jara y tomillo. Por encima de 500 m, en el norte del país y en las sierras de São Mamede (Alentejo) y de Monchique (Algarve), crecen robles de la variedad albar, rebollos, castaños, abedules y arces. En el Algarve abundan las especies mediterráneas, como almendros, higueras, olivos y naranjos.


Fauna

En todo el país abundan las liebres ibéricas, los conejos y los zorros. En las tierras del interior también hay jabalíes y cérvidos. En el 20% del territorio, sobre todo en torno a la sierra da Estrela, viven entre 200 y 300 lobos, protegidos desde 1987 y cuya población permanece estable. El lince ibérico, especie en peligro de extinción, vive en los bosques de robles del Alentejo y en las montañas de las Beiras y del Algarve. Muchas aves migratorias, procedentes del norte y del centro de Europa, se detienen en Portugal antes de continuar viaje hacia África. En los estuarios del Tajo y del Sado viven flamencos rosas, y en el Alentejo abundan las cigüeñas.

Inicio página